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EL NUEVO PACTO
Por Pastor: Oscar Enrique Tenes Pellecer
Leemos en
Hebreos 8:13 lo siguiente: “Al decir: Nuevo pacto, ha dado por Viejo al
primero; y lo que se da por viejo y se envejece, esta próximo a
desaparecer”
Qué interesante
es este versículo de la Biblia; asimismo qué profundo es. Si nosotros,
como creyentes, nos dejáramos llevar por las instrucciones que hay en
este versículo. Seria algo excelente y maravilloso. Por el contrario,
para algunos cristianos esto es insultante o inclusive hasta blasfemo.
Esto, derivado de que algunos cristianos están acostumbrados a regirse
por lo que Dios le reveló a Moisés, es decir, por la Ley dada por Dios a
Moisés. Pero este fenómeno no es nada nuevo, pues históricamente
llevamos 2000 mil años con la misma situación.
El Apóstol
Pablo sufrió por esta situación por la Iglesia de Jesucristo. Por esta
razón, escribió a los Colosenses lo siguiente: Colosenses 1:24 “Ahora me
gozo en lo que padezco por vosotros y cumplo en mi carne lo que falta de
las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia” Pero el
sufrimiento de Pablo era fundamentalmente por la ignorancia y nepotismo
de la iglesia de su tiempo, erróneamente tratando de cumplir la caduca
Ley dada por Dios a Moisés; lamentablemente en este tiempo, muchos han
llegado a estar igual o peor que en el tiempo de Pablo, ya que en la
actualidad lo que pernea es la religiosidad sin conocimiento de la
Biblia, lo cual genera que mucha gente asista a las congregaciones
únicamente a entretenerse más no a edificarse; es decir, a pasar el
tiempo y no a aprender de Cristo por medio de la Biblia.
El Apóstol
Pablo escribe en Gálatas 1:8 “Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo,
os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea
anatema” Acota este versículo que si alguno viene predicando otro
evangelio que el que Pablo comunica es anatema (maldición) Por
consiguiente es imprescindible que como hijos de Dios que somos tendremos
que observar y escrudiñar con más profundidad cuál fue el evangelio que
Pablo comunicó a la Iglesia. Es decir, tenemos que escudriñar con más
empeño y profundidad lo que Pablo comunicó en sus
epístolas a las Iglesias. Lamentablemente en la actualidad existe una
flagrante y enfermiza ignorancia de lo que Pablo escribió y comunicó.
El Apóstol
Pablo escribió a los Romanos 10: 1 “Hermanos, ciertamente el anhelo de
mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación” Vemos
claramente que la oración de Pablo por Israel era por salvación. Y en el
versículo 4 del mismo capítulo 10 dijo que: “el fin de la ley era Cristo”
Es decir, se supone, y además es necesario que un cristiano no observe
las costumbres y prácticas de la ley dada a Moisés, ya que el fin de
ella fue Cristo, ya esta Ley caducó, para este tiempo ya es obsoleta.
Como corolario
podemos leer en Lucas 24:44-45 lo siguiente: “Y les dijo: Estas son las
palabras que os hablé, estando aún con vosotros; que era necesario que
se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los
profetas y en los salmos. Entonces les abrió el
entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras” Este pasaje de la
Biblia nos revela más luz en cuanto a este misterio. Jesús dijo que
cumplió lo que sobre él estaba escrito en la ley, los salmos y los
profetas. Luego, les abrió el entendimiento a sus discípulos para que
pudieran entender el evangelio. Por esta razón es que el Apóstol Pablo
escribe en Efesios 1:18 que él oraba para que los hombres fueran
alumbrados en el conocimiento, implicaba esto que el objeto de su
oración era para que Dios alumbrara los ojos del
entendimiento de los hijos de Dios; es decir, para que recibieran el
espíritu de revelación y sabiduría en el conocimiento de Dios, no en
otro conocimiento, era en el conocimiento de Dios que solamente lo
encontramos en la Biblia.
El significado
de espíritu de revelación y sabiduría, es obviamente que podamos
entender la palabra de Dios, en el contenido y la voluntad con que Dios
la inspiró a sus apóstoles y profetas. Veamos a Efesios 3:1-11 “Por esta
causa yo Pablo, prisionero de Cristo Jesús por vosotros los gentiles; si
es que habéis oído de la administración de la gracia de Dios que fue
dada para con vosotros; que por revelación me fue declarado el misterio
, como antes lo he escrito brevemente, leyendo lo cual podéis entender
cuál sea mi conocimiento en el misterio de Cristo, misterio que en otras
generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora
es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los
gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y coparticipes de
la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio, del cual yo fui
hecho ministro por el don de la gracia de Dios que me ha sido dado según
la operación de su poder. A mi que soy menos que el más pequeño de todos
los santos, me fue dada esta gracia de anunciar entre los gentiles el
evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo, y de aclarar a todos
cuál sea la dispensación del misterio escondido desde los siglos en Dios,
que creó todas las cosas; para que la multiforme sabiduría de Dios sea
ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y
potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que
hizo en Cristo Jesús nuestro Señor”
Cuán importante
es la voluntad de Dios, cuan importante dice Pablo es el misterio de
Cristo en nuestras vidas, el cual vino después de la cruz y no antes.
Sin el conocimiento de su voluntad; asimismo cuan importante es conocer
el evangelio dado por Dios a Pablo el único vigente en este tiempo o
dispensación de la gracia. Sin el conocimiento de este evangelio
estamos ajenos a la vida del Espíritu, ajenos al pacto, ajenos de las
promesas y ajenos de la vida de Dios.
Volvamos otra
vez a Hebreos 8:13 que dice: "al decir nuevo pacto"
Una pregunta
interesante es: ¿Sería la voluntad de Dios que su Iglesia se rigiera por
las instrucciones del nuevo pacto y no por las de la vieja levadura de
la ley? Analicémoslo:
La contestación
la encontramos en Hebreos 8:7 dice: “Porque si aquel primero hubiera
sido sin defecto, ciertamente no se hubiera procurado lugar para el
segundo” Si el primer pacto hubiese sido sin defecto, no
hubiese habido lugar para el segundo, es decir el ultimo pacto que es
el evangelio eterno. Si la Ley hubiera sido el pacto eterno no hubiese
cabida para el evangelio, por consiguiente y derivado de esto podemos
concluir que el único pacto vigente en la actualidad lo encontramos en
la Biblia en el Evangelio, no en la Ley.
En Hebreos 10:1
dice la Biblia que: la ley tenía la sombra de las cosas que habrían de
venir, no la imagen misma. En el nuevo pacto, se ve claramente las
instrucciones de Dios para con su Iglesia. Esas instrucciones son
claras y precisas. Estas concluyen en lo que Dios quiere para nosotros,
los creyentes, las cuales son las eternas promesas de Dios para nosotros
sus hijos.
Muy apreciado
hermano, qué buena encomienda nos ha dado Dios para hacer. Pablo le
escribió a Timoteo lo que sigue “esfuérzate en la gracia, predica a
tiempo y afuera de tiempo, sufre penalidades” Sabiendo de una u otra
forma Pablo que: en los postreros tiempos no sufrirán la sana doctrina,
pues muchos apartarían el oído de la verdad, como tristemente ahora
ocurre.
Pablo dijo que
“La fe viene por el oír, y el oír, de la palabra de Dios” Romanos
10:17. Y el nuevo Pacto es un pacto de fe, por esta razón el Apóstol
Pablo escribe: "esta es la palabra de fe que predicamos, que si creyeres
con tu corazón y confesares con tu boca que Jesucristo es el Señor,
serás salvo."
Si creemos en
Cristo, creamos también lo que hizo en la cruz del calvario cuando dijo:
“consumado es”
¿Qué fue lo que
se consumó?
Vea Hebreos
6:1-4, Hebreos 9:26, Romanos 7:4, Hebreos 2:14, Colosenses 2:8-23,
Gálatas 3:8-14,
1 Corintios 15:55, 1 Timoteo 1:12. Romanos 8:1-2. Todo esto fue lo que
se consumo.
¡GLORIA A DIOS!
Pastor: Oscar Enrique Tenes Pellecer
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