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EL BIEN Y EL MAL La Biblia nos enseña en Gálatas 2:7-8 lo siguiente: Antes por el contrario, como vieron que me había sido encomendado el evangelio de la incircunsición, como a Pedro en de la circunsición (pues el que actuó en Pedro para el apostolado de la circunsición, actuó también en mí para con los gentiles) Derivado de esos versículos comprobamos que hay dos evangelios: 1. El dado a Pedro, que viene de la ley (circuncisión) y 2. El evangelio dado por Dios al apóstol Pablo, que es el evangelio de la gracia (incircunsición). Es decir, en este caso la circuncisión y la incircunsición son aspectos teóricos o doctrinales, no físicos. A la ley dada por Dios a Moisés se le conoce como un ministerio de muerte (2 Corintios 3:7) también un ministerio de condenación (2 Corintios 3:9) Se le conoce como el fundamento de obras muertas (Hebreos 6: 1) Esta ley exacerbaba, en cierto modo, el sentido del pecado, por la ya conocida reacción psicológica que incita al hombre, a hacer lo que se prohíbe taxativamente. Por el contrario, del evangelio de la gracia, dice el Libro a los Hebreos 10:19-20 “Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que el nos abrió a través del velo, esto es, de su carne” Entonces el evangelio de la gracia es el camino nuevo y vivo. La carne de Cristo fue sacrificada, además de por nuestra expiación en la cruz, también para abrir un camino nuevo y vivo para nosotros sus hijos, dando a entender que el antiguo pacto, o pacto de ley en ese momento se daba por viejo, obsoleto, y allí concluía (Romanos 10:4) Por consiguiente y basado en estas afirmaciones, y muchas otras entendemos que el bien esta en el evangelio de la gracia, dado por Dios al apóstol Pablo después de las cruz, y el mal es cuando alguna gente se somete a doctrinas arcaicas que tenían su vigencia antes de la cruz, pero que fueron abolidas por Cristo en la misma cruz. Veamos algunas otras afirmaciones que respaldan lo que decimos: La Biblia acota en 1 Corintios 2:12 lo siguiente: “Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido” Pablo menciona en este versículo, que hay dos espíritus: El espíritu del mundo y el Espíritu de Dios. Son dos enseñanzas, dos actitudes. Antes de la cruz, se tenía el espíritu del mundo, que era el espíritu de la ley de Moisés, es espíritu del pacto que fue añadido (Gálatas 3:19) Por el contrario, los escogidos por Dios antes de la fundación del mundo (Efesios 1:4) que venimos después de la cruz tenemos el Espíritu de Dios para saber lo que Dios nos ha concedido, como Pablo menciona en este versículo. Hermano amado, usted y yo como estudiosos de la Palabra de Dios, esto únicamente la que esta escrita en la Biblia; seamos maduros en el conocimiento de esta y entendamos lo que dice Hebreos 5:14 que dice: “pero el alimento solido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal” En otras palabras es primordial para todo hijo de Dios discernir y entender que: El mal se encuentra, si nos ubicamos en doctrinas obsoletas que tuvieron vigencia antes de la cruz, y el bien se encuentra únicamente en el evangelio de la gracia, primordialmente en la epístolas que Dios le dio al apóstol Pablo, en el tercer cielo (2 Corintios 1:4) Y que es la doctrina que realmente nos cambia en todo sentido, no en hipocresía religiosa como se encuentra una inmensa mayoría de hijos de Dios. Dejemos ya las malas y burdas imitaciones de los dogmas y costumbres judías, que eran única y exclusivamente para ellos, pero que en la actualidad ni para ellos tienen vigencia, ya que todo esos rituales y sacrificios fueron abolidos por Jesucristo en la cruz del Calvario, ubiquemos en lo que dice el Evangelio de nuestro señor Jesucristo para nosotros los gentiles, el cual dice que: “somos santos” (Efesios 1:4, Efesios 5:25-27) estamos completos y que no nos falta nada (Colosenses 2:10) Estamos bendecidos con toda bendición espiritual (Efesios 1:3) Todo lo podemos en Cristo ( Filipenses 4:13) etc. ¡GLORIA A DIOS! PASTOR: OSCAR ENRIQUE TENES PELLECER
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